
Un equipo de científicos de la universidad de Newcastle en Inglaterra creó embriones híbridos humano-animales, desarrollados a partir de la inyección de material genético de células humanas en óvulos de vaca vaciados.
Estos híbridos se utilizarían para crear células madre y luego se destruirían. Es decir, no llegarían a ser fetos.
Los investigadores aseguran que la “fabricación” de estos embriones con fines terapéuticos compensaría la actual escasez de donaciones óvulos humanos.
Investigación sobre enfermedades
El experimento fue autorizado por la Autoridad de Embriología y Fertilización Humana y forma parte de una investigación sobre varias enfermedades.
La Iglesia católica se opone a este tipo de investigaciones al estimar que ataca los derechos humanos y daría lugar a aberraciones monstruosas.